Cuidados del cordón umbilical en recién nacidos

El cordón umbilical ha sido el conducto que ha conectado a madre e hijo durante todo el embarazo. Por este conducto el bebé ha recibido todo lo que necesitaba para desarrollarse como el oxígeno y nutrientes.

El cordón umbilical está formado por tres conductos, dos arterias y una vena, por los que se produce el tránsito entre la placenta y el bebé. Además, desde hace un tiempo, se sabe que el cordón umbilical contiene células madre sanguíneas. Si tu bebé aún no ha nacido informate acerca de la donación de sangre del cordón umbilical.

En el momento del parto se corta el cordón umbilical y se sella con una pinza. Esto deja un trozo de cordón de unos pocos centímetros adherida a la piel del bebé que al secarse y caerse formará el ombligo.

Cuando se cae el cordón umbilical

Una vez se corta el cordón de la placenta este pasa a ser tejido muerto, no tiene terminaciones nerviosas y se irá secando poco a poco hasta que un día se caiga.

El tiempo en caerse depende del tipo de parto que hayas tenido:

  • Parto normal o eutócico: entre 5 y 12 días.
  • Parto por cesárea: entre 12 y 15 días.

Estos valores son únicamente lo que suele pasar y es completamente habitual que tarde hasta tres semanas en caerse. A partir del día 25 se recomienda consultar al pediatra para que lo revise.

Como curar el cordón umbilical

Tanto la Asociación Española de Pediatría como la OMS están de acuerdo en este punto, no es necesario usar ningún desinfectante.

Tradicionalmente se ha recomendado usar alcohol de 70º o Clorhexidina, pero revisando estudios en todo el mundo se ha llegado a la conclusión que no es necesario, el cordón tarda lo mismo en caerse usando dichos productos que sin usarlos, así que mejor ahorrárselos y evitar posibles contraindicaciones (El alcohol puede irritar la piel alrededor del ombligo si se pone demasiado).

Únicamente se recomienda el uso de desinfectantes si vives en entornos donde exista una falta de higiene o salubridad, es decir, si vives en una chabola cualquier precaución es poca.

Pasos para curar el cordón umbilical

Una vez aclarado que no es necesario el uso de desinfectantes, salvo que el médico te recomiende lo contrario, vamos a los pasos para curar el cordón umbilical:

  • Se debe realizar unas tres veces al día o cuando el cordón se moje.
  • Se debe tener cuidado que la orina no llegue al cordón, esto podría causar alguna infección.
  • En la medida de lo posible hay que mantener seco el cordón umbilical, es decir, puedes bañar al niño pero evitando que se moje el cordón y si se moja
  1. Lavarse bien las manos antes de empezar, el cordón no deja de ser una herida abierta y hay que cuidar la higiene.
  2. Retirar la gasa, es posible que se haya quedado un poco pegada al cordón por la normal supuración del cordón. Retirar con cuidado pero sin miedo, al bebé no le duele.
  3. Limpiar con una gasa limpia alrededor del ombligo. Mover la pinza hacia arriba para poder limpiar por debajo
  4. Con otra gasa enrollarla y atarla alrededor del ombligo. Si quieres usar desinfectantes en esta gasa pondrías unas gotas de alcohol o Clorhexidina.

¡Fin! ¿A que no era muy complicado?

Si vas a usar desinfectantes

Si a pesar de que los pediatras se han puesto de acuerdo en que no es necesario tu te sientes más tranquila haciéndolo como lo Debes tener en cuenta lo siguiente en caso de usar desinfectantes:

  • Usar alcohol de 70º o Clorhexidina, esta última es lo más recomendado por los pediatras.
  • No usar Betadine (povidona yodada): No está recomendado para niños menores de 3 años. Además, su color impide saber si el cordón se está curando bien.
  • No usar Mercromina: Su color impide observar si el cordón se está curando bien o no.
  • Solo es necesario poner un par de gotas en la gasa y no aplicar directamente sobre el cordón. Puede ser contraproducente.

Como saber si no se está curando bien

El cordón umbilical es piel muerta y como tal debe ir secándose hasta caerse, es decir, se irá ennegreciendo y adelgazando debido a que se está secando. Esto es lo normal.

¿Cuándo hay que preocuparse?

  • Si pasan más de 25 días y no se ha caído.
  • Cuando el niño tenga fiebre.
  • Cuando huela mal.
  • Cuando supure un líquido amarillento.
  • Cuando sangra. Es normal que manche la camiseta, gasa o pañal que esté en contacto con el cordón, pero si ves que es un sangrado y no solo una pequeña mancha debería revisarlo el pediatra.

Qué hacer tras la caída del cordón

Una vez que se cae el cordón umbilical puede quedar una parte más o menos grande de cordón adherida al ombligo, habitualmente no más grande que un garbanzo. A esta parte lo llamaremos muñón umbilical y será lo que al cicatrizar forme el ombligo.

Al ser una herida que debe secarse y cicatrizar se debe tratar como el resto del cordón:

  • Lavar con mucho cuidado, intenta no mojarlo durante los baños y si se moja secarlo bien.
  • Mantener seco
  • Observar que su evolución sea correcta.

Si crees que se le ha podido quedar un muñón muy grande es conveniente ir a la pediatra para que vea si es así.

Por otra parte, hay que vigilar que cicatrice correctamente, en algunos casos sucede que se forma una especie de bultito rosado que sangra un poco, es lo que se conoce como granuloma, si ves que ocurre así deberás ir al pediatra para que examine el ombligo y te indique el tratamiento. Habitualmente suele ser un tratamiento con nitrato de plata, el cual seca la herida y hace que deje de supurar.

Un último consejo, en algunos lugares es común ponerles a los niños una ombliguera con una moneda en el ombligo para que el ombligo no quede salido. Este es uno de los remedios de la abuela que es perjudicial. El ombligo queda correctamente por sí mismo, no es necesario poner la moneda. El poner una moneda presionando el ombligo a medio cicatrizar lo único que puede hacer es que el niño coja una infección. No lo hagas!

Donación de cordón umbilical

Buenas a todos, hoy vamos a hablar de la donación de sangre del cordón umbilical. Se trata de un procedimiento que pocas veces realizamos, ya que no es obligatorio ni te suelen preguntar, pero que puede ser muy beneficioso tanto para nuestra familia como para el resto de la sociedad.

Desde la década de los 90, en la que se detectó la presencia de células madre sanguíneas en el cordón umbilical y se vio que la sangre del cordón umbilical podría ser útil para realizar trasplantes de estas células a pacientes cuya médula ósea estaba enferma.

Con el tiempo se ha comprobado que el trasplante de la sangre del cordón umbilical es incluso más efectivo que el trasplante de médula ósea completa ya que se minimizan los rechazos. Hoy en día se sigue estudiando su uso en otros trastornos sanguíneos y en otras enfermedades no sanguíneas.

Que se necesita para ser donante de sangre de cordón umbilical

Los requisitos para ser donante son los mínimos lógicos. Cualquier mujer sana, a partir de los 18 años, con un embarazo normal y con un parto sin complicaciones puede donar sangre de cordón umbilical.

El punto del parto sin complicaciones es de sentido común, si tu parto reviste alguna complicación es mejor no preocuparse por cosas opcionales y centrarse en el parto en si para asegurar el bienestar de la madre y el hijo.

Qué trámites hay que realizar para la donación de cordón umbilical

Según la Organización Nacional de Trasplantes de España hay que realizar los siguientes trámites:

  • Se le informará del proceso y deberá firmar el consentimiento informado.
  • Después se le realizará a la madre una historia clínica para comprobar que no existe ninguna enfermedad que desaconseje la donación.
  • Realizar a la madre un análisis de sangre durante el parto, para descartar enfermedades que se hayan podido contraer en el último momento.
  • Examen clínico del bebé al nacer y si es necesario tres meses más tarde.

Lo más fácil es que se lo preguntes a tu ginecólogo en alguna de las revisiones del embarazo y él te guiará por todo el proceso.

Como se realiza la donación de sangre del cordón umbilical

El proceso es muy sencillo, una vez has dado a luz a tu hijo y tras cortar el cordón umbilical, pero antes de expulsar la placenta se realiza una punción en el cordón umbilical, es decir, con una jeringuilla se extrae la sangre del cordón.

La sangre se deposita en una bolsa especial y se congela y se almacena hasta que cualquier paciente anónimo la necesita.

Si en el transcurso del parto hubiese cualquier problema que contraindicase la donación ésta no se realizaría, como hemos comentado antes es más importante que los médicos se centren en la salud de la madre y el hijo que en la donación.

Qué son los bancos de sangre de cordón umbilical

Los bancos de sangre de cordón umbilical son los encargados de registrar y almacenar las donaciones. Existen bancos de sangre de cordón umbilical públicos y privados.

En España las donaciones de sangre al banco púbico son gratuitas y altruistas, es decir, ni pagas ni te pagan por ello y será utilizada por cualquier paciente del mundo que pueda necesitarla, es decir, no se pueden realizar las donaciones para un uso propio futuro. Si en un futuro, tu hijo o alguno de sus hermanos necesita de dicha sangre se le dará si no se ha usado antes. Como el lógico, si ya tiene un hermano que necesite de dicha sangre se le dará al hermano tras comprobar la compatibilidad (La sangre de cordón umbilical solo es compatible entre hermanos en un 25% de los casos).

Mas tarde hablaremos de por que esto es así y porqué es casi inútil almacenarla para un uso propio futuro, es decir, una donación autóloga.

Las donaciones de sangre a los bancos privados suelen ser de pago y pensadas para un futuro tratamiento del niño o de un familiar, es decir, para trasplantes autólogos. Aunque las donaciones son de pago, en teoría los bancos de sangre de cordón umbilical son sociedades sin ánimo de lucro. Los bancos privados han tenido que ser autorizados por el estado para ejercer esta labor.

¿Porque no se recomiendan las donaciones para uso autólogo?

Aunque sea legal las donaciones para un uso privado posterior no se recomiendan por los siguientes motivos, aunque los hospitales privados te lo intenten vender.

  • El 40% de las donaciones no tienen la calidad suficiente como para ser usadas, ya sea porque la concentración de células madre sanguíneas no sea suficiente, no se haya podido extraer la suficiente sangre u otros problemas.
  • Si tu hijo tiene una enfermedad que requiera del trasplante de sangre de cordón umbilical es muy probable que esa enfermedad ya esté presente en las células madre. Solo en un 1% de los casos se puede usar.
  • En caso de hermanos la probabilidad es mayor, alrededor del 25%. Si un especialista recomienda almacenar el cordón para algún familiar, lo que comúnmente se llama donación dirigida, esta se puede realizar sin coste en el banco público.
  • Según la ONT frente a 20.000 trasplantes exitosos realizados entre terceras personas solo se han documentados 9 casos en los que se ha podido realizar el trasplante con tu propia sangre y siempre ha sido por enfermedades adquiridas, no congénitas.

Es decir, es casi inútil realizar la donación para uso propio, los bancos privados te intentarán vender la luna y te dirán que en el futuro se descubrirán miles de fórmulas para su uso. La realidad palpable a día de hoy es que si enfermas existe una base de datos común entre casi todos los países del mundo para buscar muestras compatibles de tal forma que en caso de necesitarlo puedes recibir la donación de EEUU o Cuenca en igualdad de condiciones. Cuanto mayores sean las reservas de los bancos públicos mejor para todos. Las donaciones autólogas son prácticamente inútiles para uso propio y una oportunidad perdida para el resto de los pacientes del mundo que están esperando a alguien compatible.

Bancos públicos de sangre de cordón umbilical en España

Existen siete bancos públicos que almacenan todas las donaciones recogidas en toda España.

CENTRO REGIONAL DE TRANSFUSIÓN SANGUÍNEA DE MÁLAGA

  • Da servicio a Andalucía, Castilla la Mancha, Murcia
  • Teléfono de contacto: 915 034 100

BANC DE SANG I TEIXITS DE BARCELONA (“BST”)

  • Da servicio a Cataluña, Aragón, Baleares, Cantabria, Extremadura, Navarra.
  • Teléfono de contacto: 935 573 505

AXENCIA GALEGA DE SANGUE, ÓRGANOS E TECIDOS

  • Da servicio a Galicia, Asturias, Castilla y León.
  • Teléfono de contacto: 981 546 900

BANCO DE S.C.U. DE TENERIFE

  • Da servicio a Canarias
  • Teléfono de contacto: 922 678 000

CENTRO DE TRANSFUSIÓN DE MADRID

  • Da servicio a Madrid y La Rioja.
  • Teléfono de contacto: 913 017 200

CENTRO VASCO DE TRANSFUSIONES Y TEJIDOS HUMANOS

  • Da servicio al País Vasco
  • Teléfono de contacto: 944 007 000

CENTRO TRANSFUSIONAL DE VALENCIA

  • Da servicio a la Comunidad Valenciana
  • Teléfono de contacto: 961 971 600

Bancos privados de sangre de cordón umbilical en España – Opiniones

En España operan diferentes empresas que operan como bancos privados de sangre de cordón umbilical. Estas empresas suelen ofrecerte diferentes opciones de almacenamiento, en España o fuera de España.

No se diferencian en mucho más que eso ya que todas están atadas a los estándares legales de conservación de sangre de cordón umbilical de la Organización Nacional de Trasplantes. Luego más allá del precio, entre 1000 € y 2000 €, no se diferencian en mucho.

Mi opinión, y la los expertos, es que es mejor conservar el cordón umbilical en un banco público dada la casi nula utilidad que tiene guardarlo para uso propio. Lo importante si tu hijo está enfermo el día de mañana es que exista un donante compatible.

VIDACORD

  • El primer banco de SCU de España.
  • Dispone de infraestructura en Madrid y en otros puntos de Europa.

SEVIVE CELLS

  • Posee de infraestructura en España y en otros cinco países de Europa.

CELVITAE

  • Es el mayor banco privado de SCU de España

BIOTECA

  • No dispone de almacén en España, el almacenamiento se realiza en Lisboa.

CRIO-CORD

  • Una de las mayores empresas biotecnológicas de Europa.

Otros bancos privados

Existen muchos más, te dejo otros nombre por si te interesa seguir investigando

  • FUTURE-HEALTH
  • IVIDA
  • SECUVITA
  • VIDAPLUS
  • STEM CELL

 

¿Qué cantidad diaria de leche debe tomar mi bebé?

La leche es uno de los alimentos básicos para el desarrollo del bebé. Es una fuente de nutrientes como el calcio, proteínas y vitaminas. Más aún si se trata de leche materna.

Bebés lactantes que no tomen pecho:

Generalmente, se aconseja que los bebés lactantes alimentados con una alimentación complementaria tomen medio litro de leche al día. Pero esto es solo una indicación general, nada exhaustiva. Existen bebés que toman más o menos de medio litro de leche y están sanos. Pero su consumo deberá estar alrededor de estas cifras.

Bebés lactantes que tomen pecho y otros alimentos:

En caso llevar una alimentación mixta, leche materna y otros alimentos como purés y papillas, se recomienda lo siguiente:

  • Durante el primer año: Ofrecer al bebé el pecho unas cuatro o cinco veces al día como mínimo, a ser posible, antes de cada toma de puré o papilla, de tal forma que se siga manteniendo la producción de leche de la madre y nos aseguremos que el niño toma suficiente leche.
  • Tras el primer año: puedes darle cuando quieras: antes, durante o después de las comidas. De esta forma el niño no precisará de otra fuente de leche, siempre y cuando haga esas o cinco tomas de leche materna.

A partir del primer año, además de leche puedes darle al niño otros derivados lácteos para complementar ese medio litro aproximado que debe tomar el niño. Por ejemplo: los yogures, algunos tipos de queso suaves.

Conclusión, es importante que tu hijo tome leche, cuando el niño se alimenta vía biberón es fácil medir cuánto toma y la medida orientativa son esos 500 ml. Si el niño se alimenta del pecho, ya que no hay forma sencilla de saber cuánto toma, tienes que asegurarte que hace esas 4 o 5 tomas.

Tengo poca leche

Muchas madres expresan preocupación y dudas con respecto a si van a tener suficiente leche para nutrir a sus hijos. Hoy en día sabemos que, salvo excepciones, las madres generan la cantidad necesaria de leche que precisan sus bebés si el agarre es adecuado y la lactancia es a demanda. En el momento en que una madre piensa que tiene poca leche, lo común es que se trate de alguno de los estos casos:

Por problemas en la postura

La posición del bebé o bien el agarre del pecho no es conveniente: Hay leche, pero el bebé no consigue succionarla. Si esto se perpetúa y el bebé no vacía las mamas, estas dejan de producir tanta leche ya que entienden que sobra. Un síntoma de un mal agarre es el dolor al mamar o que se te produzcan fisuras en el pezón. Se debe corregir la posición y el enganche del niño, tanto para que se alimente bien como para que no duela. Dos ejemplos:

  • Un ejemplo habitual es cuando el bebé apoya su cabeza en el codo de la madre. La madre en este caso se ve obligada a mover el pecho unos centímetros para que el bebé pueda engancharse. El problema es que en esta posición, aunque la succión sea potente el bebé tirará del pezón y le costará mucho extraer la leche. Acostumbra a provocar dolor y/o fisuras en la base de los pezones.
  • Si el bebé no abre suficientemente la boca para englobar con ella una gran parte de la areola y el pezón o bien tiene un frenillo lingual corto, va a hacer succiones poco eficientes con lo que, aunque esté mucho tiempo al pecho, solo extraerá un poco de la leche del principio y no se quedará saciado. Este problema provoca fisuras en la punta del pezón y dolor.

Estos problemas no son fáciles de ver por la propia madre, lo mejor es pedir ayuda a un profesional que te pueda ayudar como el pediatra o la matrona o algún grupo de lactancia) Ellos sabrán ver el problema y corregir la postura para que el niño se alimente bien y a ti no te duela ni produzca fisuras.

Si queréis conocer distintas posturas en las que podéis amamantar a vuestro bebé podéis consultar nuestro artículo de las mejores posiciones.

En el siguiente video también se explica cuando la postura es correcta

Si el bebé mama menos de ocho veces al día o bien las tomas duran muy poco

En estos casos, en los que el bebé no mama a demanda, le va a ser bastante difícil tomar toda la leche que precisa. Posiblemente te debas plantear la extracción de leche de forma manual o con sacaleches.

Hay leche pero la madre nota “la subida” y duda de que tenga suficiente

Durante los primeros dos días, el bebé se nutre del calostro de su madre. Este calostro es difícil de apreciar por la madre ya que es difícil extraerlo. Por otra parte, tras la subida, poquísimas madres aprecian que la leche sale a chorro o bien que mojan los empapadores, lo que les hace dudar de tener la suficiente, no obstante, la mayor parte generan la leche que su bebé precisa. Desde el tercer día, si el bebé mama de forma conveniente, más de ocho veces al día y hace tres o bien más deposiciones al día, se está nutriendo adecuadamente.

El bebé crece y de repente tarda mucho menos en hacer las tomas

Conforme crece el bebé, tarda menos en hacer las tomas y extrae la leche más con eficacia, como el cambio ocurre de forma brusca, muchas madres piensan que no come apropiadamente o bien que deja el pecho tan pronto porque no tiene suficiente leche. Si el pequeño está apacible y feliz y moja alrededor de cinco pañales diarios, es que está tomando la leche que precisa.

También hay otro caso que es pasajero, que es cuando el bebé de un estirón brusco y tiene un aumento repentino del apetito. Este caso lo hablaremos en otro punto llamado “baches de lactancia”.

Recomendaciones para aumentar la leche materna

  • Amamantar a demanda, el bebé debe de mamar siempre y cuando desee. Es recomendable ofrecerle el pecho cuando “busque”, gruña o bien se chupe los dedos, sin aguardar a que llore de apetito.
  • Controla que el bebé se enganche bien al pecho: El bebé se coge bien al pecho cuando engloba el pezón más un buen mordisco de areola con la boca. De esa forma vaciará bien el pecho.
  • Es esencial que mame todo el tiempo que desee del mismo pecho, por el hecho de que la leche del final tiene más grasa (más calorías). Si tras terminar con un pecho desea comer más, se le puede ofrecer el otro pecho después.
  • Mamar al menos ocho veces al día. Deberá mamar de forma frecuente, mínimo ocho veces al día, de esta forma la estimulación de la piel del pecho asegurará el funcionamiento de las hormonas de la lactancia, en especial a lo largo de las primeras semanas.
  • Los bebés maman para alimentarse, aunque también para buscar consuelo, para sentirse protegidos y queridos. Ofrézcale el pecho siempre que lo pida aunque no tenga hambre, no te equivocarás.
  • No le pongas el chupete: El pecho precisa el estímulo de la boca del bebé para fabricar leche. Si se le pone el chupete, le quita el estímulo al pecho y fabricará menos leche. Si además de esto el bebé es un recién nacido, puede confundirse entre el pezón y el chupete. Lo mejor es esperar un tiempo a darle el chupete.
  • Estimula tus pechos: Puede resultar útil emplear un sacaleches para vaciar mejor los pechos y estimularlos a que fabriquen más leche.

Si el bebé está contento, duerme bien una o dos horas seguidas y no parece enfermo es que está tomando suficiente leche. Si el bebé moja menos de cinco pañales al día o bien la orina es muy concentrada, posiblemente esté tomando poca leche y deberías preguntar a la matrona o pediatra para que valoren si se está alimentando bien.

Dieta durante la lactancia

Además de las anteriores recomendaciones también es importante controlar la dieta, intentando que sea variada y rica en nutrientes.

Vitaminas

Toda dieta ha de ser rica en vitaminas y nutrientes, es vital para el ser humano, especialmente en una dieta que va orientada a lactancia materna, en la que se está ayudando a otro a crecer. Alimentarse con una dieta que sea rica en los bloques de construcción de nuestros cuerpos, tales como calcio, proteínas, hierro, magnesio, etc. es la base de la creación de una fuente sana y constante de la leche materna. Además, se recomienda que las madres lactantes consuman algunas calorías adicionales por día.
Sin embargo, esto no quiere decir que te hinches a comer o que tomes suplementos vitamínicos (mas allá de lo que te pueda recomendar el médico o matrona). Cada madre es un mondo y el cuerpo humano es inteligente. Coma variada y equilibradamente, la dieta mediterránea es una dieta perfecta para esta etapa!

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono son necesarios para mantener y aumentar un suministro de leche. Si tienes claro que tu dieta es sana y rica en carbohidratos, puedes estar confiada que estás haciendo tu parte para mantener un suministro más largo de leche materna para su bebé. Algunos días, es posible que veas que produces menos leche, esto puede ser una señal de que no te hidratas adecuadamente o que tu dieta no es suficientemente rica. Repasa cómo ha sido tu dieta estos últimos días y detecta donde está el desequilibrio: hidratos, proteínas, agua, … Como norma general los siguientes alimentos son beneficiosos para la lactancia:

  • Verduras de hoja verde
  • Harina de avena, arroz integral
  • Salmón
  • Agua

Hay muchas maneras de introducir estos alimentos en tu dieta. Cereales para el desayuno, sopas, cenas o batidos son sólo algunos ejemplos. Si no te gustan estos alimentos o son caros para ti (el salmón está por las nubes) antes de dejar la lactancia materna es mejor que vayas al médico y le pidas que te mande unos complementos vitamínicos postnatales, ya que están pensados tanto para las necesidades de la madre como las del hijo.

Complementos de herbolario (galactogogos naturales)

¿Qué ocurre si con esto no es suficiente? Además de los anteriores alimentos hay algunos de herbolario que te pueden ayudar a dar un empujoncito a la producción de leche:

  • Polvo de semilla de fenogreco
  • Semillas de hinojo
  • Levadura de cerveza

Estos complementos, como todo lo de herbolario, homeopático, etc, tienen fans y detractores. Yo recomiendo ante todo preguntar a la matrona para que te guíe y te avise de las contraindicaciones.

La lactancia puede ser una tarea aterradora y desalentadora para cualquier madre. Lo más importante que debes hacer es relajarte ya que los nervios también influyen en la producción de leche. Si estás leyendo esto y aun no has dado a luz puedes empezar a cuidar la dieta y empezar a incluir estos ingredientes. Si ya estas con la lactancia y notas que tu bebé se puede estar quedando con hambre monitoriza con mucho cuidado el peso de tu hijo, que siga creciendo adecuadamente e intenta aplicar estas buenas prácticas en colaboración con tu matrona y pediatra.

Mi hijo coje poco peso

La preocupación por que los bebés vayan cogiendo peso es muy usual entre las madres lactantes, pero en la mayor parte de los casos todo va bién y el pequeño gana apropiadamente. A menudo las madres tienen esta percepción por el percentil en el que está su hijo cuando pasan una revisión. Hay que tener en cuenta lo siguiente:

  • La mayor parte de las gráficas de peso y longitud de que disponemos en la actualidad están confeccionadas con pequeños que en su mayor parte fueron alimentados con biberón y forman solo una ayuda orientativa en tanto que los bebés alimentados con leche artificial son más gordos que los amamantados. La OMS ha liberado unas nuevas gráficas de pesos en 2006 con datos de niños bien alimentados al pecho: http://www.who.int/childgrowth/standards/es/
  • Las gráficas se efectúan con datos estadísticos, es decir, son un “modelo estadístico”, luego la mitad de los bebés normales están bajo la media. Hay que fijarse también en el resto de la valoración clínica del niño: su aspecto, vivacidad, si moja cuatro-cinco pañales diarios,… que solo en el dato del peso.
  • Además, es más importante ver cómo evoluciona el niño que ver el peso en un solo instante determinado. Orientativamente, podríamos decir que un bebé normal debería ganar unos 20 o 30 gramos al día durante las primeras 6 semanas. Este dato, además, habrá que corregirlo con los estándares de desarrollo de la OMS, según la edad, sexo, peso al nacer, etc…
  • El desarrollo del pequeño debe supervisarlo el pediatra en la consulta. No hay que obsesionarse con pesarlo cada semana una vez que pasa el primer mes. Salvo que por las circunstancias de tu bebé, debas realizar un seguimiento más exhaustivo indicado por tu pediatra.

En caso de que tu hijo realmente esté cogiendo poco peso se debe ver cual es el motivo. Si se está alimentando con leche materna pueden ocurrir las siguientes circunstancias:

El bebé no tiene fuerza suficiente para extraer toda la leche necesaria

A veces, algunos bebés no consiguen vaciar del todo el pecho, esto junto con que la leche del final del pecho es la que más calorías tiene lleva a que no obtenga el suficiente alimento. Si este es el caso lo mejor es ayudarle mientras va cojiendo fuerzas.

Con un sacaleches puedes vaciarte los pechos y luego darle la leche una vez que el niño no quiera más pecho.

La madre no tiene suficiente leche

Para eso también hay solución, pero no es sencilla. Para empezar se debería empezar a complementar las tomas con leche de formula, por que lo más importante es que el niño se alimente. Para continuar, si se quiere volver a llevar una lactancia materna exclusiva, se deberá estimular la generación de leche.

En este punto hay que preguntar al especialista pero las directrices básicas a seguir son las siguientes:

  • Darle el pecho a demanda
  • Que las tomas durante el día sean cada dos horas y por la noche cada cuatro.
  • Vaciarse el pecho tras cada toma, el estímulo de que se agote pecho indica al cerebro que ha de producir más leche.
  • Si el niño no quiere tomar tan a menudo te puedes valer de un sacaleches y después darle esa leche.

Una vez que el niño vaya cogiendo peso y la madre produciendo más leche se le debería retirar la leche de formula.

Recomendaciones para evitar que se acostumbre al biberón

Un peligro que tiene que el bebé use biberón es que se acostumbre a el y despues rechace el pecho, al ser más sencillo tomar el biberón que alimentarse del pecho. Para esto existen diferentes métodos para darle de comer:

  • Biberon cuchara: Se trata de una especie de cucharillas con un deposito, con este método estarás alimentando a tu hijo vertiendo leche en su boca poco a poco directamente. Aquí tienes un ejemplo.Cuchara-biberón Medela SoftCup
  • Biberones que simulan el comportamiento del pecho. El gran referente en este punto es la tetina Calma de Medela.
  • Relactadores: en este caso se trata de una sonda que te colocas en  el pezón que has llenado previamente con leche materna. De esta forma, al succionar el bebé del pecho toma leche de la sonda y del pecho además de estimularlo para producir leche. Un ejemplo, es el sistema de alimentación suplementaria de Medela.

 

Problemas comunes en la lactancia que permiten continuarla

A menudo, muchas madres dejan de forma precoz la lactancia por que le surge alguna complicación o dolor. La mayoría de los problemas con los que nos podamos encontrar no conllevan que se deje la lactancia. Estos son los más comunes:

Dolor cuando das el pecho

bebe tomando el pecho
bebe tomando el pecho

Tras dar a luz comienzas a darle a tus pechos una tarea que nunca han realizado, producen leche y el bebé se nutre de ellos. Es normal que durante un tiempo no excesivamente largo, te duela mientras das el pecho. Deberás esperar un tiempo hasta que los pezones se endurezcan y adapten a esta nueva tarea. Si este dolor inicial persiste más allá de la primera semana pregúntale a tu matrona por si estuvieses haciendo algo mal.
Además, debido a la sensibilidad de los pezones se pueden producir grietas que pueden lleva a una infección por hongos. Como comentábamos en esta entrada, en el punto 6, es recomendable durante las primeras semanas dejar secar los pezones al aire tras las tomas. Si crees que te está saliendo alguna grieta, darte con aceite de oliva, leche materna o alguna crema como Purelan 100 de Medela. Si crees que puede estar empezando una infección lo mejor es que vayas al médico lo antes posible para atajar el problema.

Ingurgitación del pecho

Se llama ingurgitación a la congestión que se produce en el pecho por la excesiva acumulación de leche. Es algo muy habitual durante los primeros días, sobre todo desde el tercer día tras el parto. Los síntomas que se suelen dar son sensación de calor y dureza en el pecho. Debido a la dureza del pecho, al bebé le costará agarrarse al pecho y deberás ayudarle tu. Esto se realiza sujetando el pezón y ayudando a que toda la aureola entre en su boca.

Pezones planos

En los casos en los que la madre tiene los pezones planos o pequeños es posible que al bebé le cueste agarrarse al pecho. En este caso hay dos opciones, primero ayudar al enganche del bebé apretando la aureola para que salgan los pezones. Si esto no es suficiente también valdrá el uso de pezoneras de caucho o, en último caso, el uso de un sacaleches para extraer la leche materna y después dársela con un biberón o una cucharilla.

Mastitis

Un mastitis es una inflamación del pecho y suele producirse por la obstrucción o falta de drenaje de algún conducto de la mama. La resolución de este problema lo deberías llevar con tu médico o matrona ya que puede ser necesario el uso de antibióticos o antiinflamatorios. Duele cuando pones a tu hijo a mamar de ese pecho, pero es necesario para que se drene el pecho y te cures. Como alivio casero suele venir bien aplicar calor local en el pecho, sobretodo tras la toma. En caso de tomar algún antiinflamatorio, es conveniente que compruebe es compatible con la lactancia (e-lactancia.org)

Falta de leche

Muchas madres, sobretodo novatas, piensan que no tiene suficiente leche o que no es de buena calidad, lo cual es erróneo. Por ejemplo, se da el caso que la calidad de la leche se mantiene incluso con madres malnutridas. El cuerpo humano es muy inteligente! La leche materna siempre es adecuada y satisface nutricionalmente al bebé. Es normal que los bebés hagan muchas tomas, alrededor de 8, los primeros días, pero esto es debido a que la leche materna es de muy fácil digestión. Además el estómago del bebé es minusculo los primeros días. También tienes que tener en cuenta que no siempre que el niño llora es porque tiene hambre.
Uno de los motivos que más suele perjudica a la producción de leche es el estrés. Debes combatir el nerviosismo, ansiedad o desconfianza. El mejor consejo en caso de que creas que produces poca leche es que te tranquilices, ya que seguramente produzcas suficiente.

En caso de que realmente no produzcas suficiente leche puedes realizar una lactancia mixta, es decir, complementar la lactancia materna con fórmula. Así tu hijo se podrá seguir beneficiandose de los beneficios de la lactancia materna.

Dar el pecho, diez consejos que deberías saber antes de dar a luz!

Es necesario, para toda madre que desee dar el pecho a su hijo aprender todo lo posible antes de dar a luz. Cuando el bebé venga, estarás agotada del parto, las tomas, los nervios, etc. Los siguientes consejos vienen a ayudar para una lactancia exitosa

Consejos de lactancia

  1. Cuanto antes mejor: La lactancia ha de comenzar lo antes posible, a ser posible durante la primera hora después del parto, cuando el bebé está despierto y el instinto de succión es fuerte. A pesar de que aun no vas a tener leche, si que vas a tener el calostro, un líquido que produce el durante el parto y los primeros días después del parto, compuesto por inmunoglobulinas, agua, proteínas, grasas y carbohidratos de color amarillento.
  2. La posición deberá ser correcta: La boca del bebé deberá estar completamente abierta, con el pezón lo más dentro posible de la boca. Esta posición además minimiza el dolor para la madre. Tras el parto podrás pedir ayuda a las enfermeras de neonatos para que te orienten y puedas dar el pecho de forma cómoda.
  3. Dale de comer a demanda: Los recién nacidos necesitan amamantar con frecuencia, aproximadamente cada dos horas, pero el horario no es estricto. Esto ayuda a estimular la producción de leche de la madre. Más adelante, el bebé irá cogiendo una rutina más predecible. Esto contrasta con los bebés alimentados con biberón. La leche materna es más fácil de digerir que la leche de fórmula. Mientras los bebés alimentados con fórmula tienden a comer cada 3 horas, con los bebés alimentados de leche no se puede predecir exactamente (la composición de la leche cambia continuamente), pero suele ser más frecuente.
  4. No le des suplementos tras las tomas: Los bebés no necesitan suplementos de fórmula (y mucho menos de azúcar). El complementarle las tomas tiene dos efectos: por una parte, el bebé se acostumbra al biberón pudiendo rechazar el pecho; por otra parte, al amamantar menos al bebé puedes producir menos leche por la menor demanda. Cuanto más mame el bebé, más producirá la madre.
  5. Espera antes de introducir el chupete: Es mejor esperar una semana o dos antes de introducir un chupete para que el bebé no se confunda. Los chupetes inducen una succión diferente a la de los pezones de la madre. Beber del biberón también podría confundir al bebé en los primeros días. Recuerda que ellos también tienen que aprender a mamar.
  6. Al aire libre: Durante las primeras semanas tras el parto es recomendable que deje secar los pezones al aire tras cada toma. Esto ayuda a evitar que se agrieten los pezones y pueda dar lugar a una infección. Al poco tiempo tus pezones se endurecerán y dejará de ser necesario. Si tus pezones se agrietan, puedes darte tras cada toma con leche materna u otros hidratantes naturales como el aceite de oliva. Hay que tener cuidado con que usar ya que alguna vez los bebés son alérgicos al producto. Recuerda que una posición correcta a la hora de dar el pecho, con el bebé bien enganchado, previene estas molestias.
  7. Cuidado con las infecciones: Los síntomas de una infección en los senos incluyen fiebre y bultos dolorosos y enrojecimiento. En caso de sospechar que puedas estar empezando a tener una infección ve rápidamente al médico.
  8. Paciencia con el pecho congestionado: Tras el parto, la madre suele producir mucha leche, haciendo que se agranden y endurezcan sus pechos. Este proceso puede llevar a que te duela el pecho durante unos días. Para aliviar esta congestión alimente al bebé con frecuencia y a demanda. Tras unos días tu cuerpo se ajustará y producirá solamente lo que el bebé necesita. Mientras tanto puedes tomar algún analgesico sin receta como el paracetamol para aliviar el dolor.  (En caso de duda consultar e-lactancia.org)
  9. Come bien, descansa lo que puedas e hidrátate: Para producir suficiente leche necesitarás una dieta equilibrada. Tu cuerpo te guiará, pero lo normal es ingerir unas 500 calorías extras al día. Hidratarte normalmente bebiendo unos dos litros de agua. También debes intentar descansar lo máximo posible posible para prevenir infecciones. La falta de sueño puede llevar a un debilitamiento del sistema inmunitario.
  10. Pide ayuda cuando no sepas: Nadie nace sabiendo, los primeros días con el bebé pueden ser duros. Ante cualquier duda pregunta a tu matrona u otro profesional de la lactancia.

Diez mitos sobre la lactancia materna

El proceso y la experiencia de la lactancia materna es un misterio para muchas madres, entre los mensajes contradictorios que encontramos en internet y en los medios de comunicación y que hay mucha información disponible, puede confundir a las nuevas mamás. En este post desacredito varios de los mitos sobre la lactancia materna y explico el por qué.

Mito Uno: Los bebés saben al nacer cómo tomar el pecho.

Hecho: Su bebé nace con reflejos infantiles que pueden ayudar con la lactancia como un reflejo de succión y un reflejo de enraizamiento. El reflejo de succión es el instinto del bebé para chupar cualquier cosa que toque el cielo de su boca. El reflejo de enraizamiento es cuando el bebé gira su cabeza hacia cualquier caricia en la mejilla o en la boca. Aunque su bebé nace con estos instintos naturales esto no garantiza el éxito de la lactancia materna. La lactancia materna debe ser aprendida y practicada tanto por el bebé como por la mamá.

bebe tomando el pecho
bebe tomando el pecho

Hay que tener en cuenta que los medicamentos tomados durante el parto pueden tener un efecto sobre los reflejos del bebé y pueden causar una ligera depresión en su función cerebral comparada con la función cerebral del bebé cuya mamá no recibió medicamentos para el parto, ¡No te preocupes! ¡Usa medicamentos para el dolor si los necesita! Los efectos en el bebé son mínimos y solo duran un rato. Esto solo es algo a tener en cuenta las primeras horas tras el parto si estás teniendo dificultades.

Mito Dos: No puedes dar el pecho si el tamaño y la forma de sus pezones no es perfecta.

Hecho: Cada mujer tiene diferentes tamaño y forma de pechos y pezones. No hay pecho “perfecto” para la lactancia materna. El otro factor a considerar es que cada bebé es diferente. Por ejemplo, el tamaño de su boca, labios y lengua, etc. La compatibilidad anatómica entre la mamá y el bebé es lo que hace una mejor experiencia de lactancia materna.

Mito Tres: Tienes que beber leche para producir leche.

Realidad: La leche que consumas tiene poco que ver con la la leche materna que produzcas. El consumo de más o menos leche no tiene ninguna correlación con el suministro de leche materna. Es importante que la madre permanezca hidratada con cualquier forma de líquidos y consuma una dieta sana y equilibrada. El cuerpo extraerá los nutrientes necesarios de su cuerpo para agregarlos a la leche materna. Si una madre está desnutrida, se desnutrirá más mientras su cuerpo continúa suministrando nutrientes al bebé.

Mito Cuatro: La lactancia materna siempre duele.

Hecho: La lactancia materna raramente duele. Tus pezones pueden volverse sensibles cuando comiences a amamantar debido a un aumento en el nivel hormonal después del parto y un mayor contacto con su bebé durante la alimentación. La sensibilidad del pezón es normal, el dolor del pezón no es normal y deberías preguntar a tu matrona para que evalúe la causa. La causa más común del dolor de los pezones es un mal agarre del bebe o una posición incorrecta, para lo cual tu matrona te podrá ayudar.

Mito Cinco: Muchas mujeres no tienen suficiente leche materna.

Hecho: La mayoría de las mujeres producen suficiente leche para su bebé aunque hay muchas mujeres que piensan que no. Esta percepción es subjetiva, ya que la producción de leche no depende ni del tamaño del pecho ni de lo que tarde en volver a tener hambre tu bebé. Debes prestar atención a los siguientes signos para saber si a ti y a tu bebé os está yendo bien la lactancia:

  • El bebé deberá mojar al menos 6 pañales a partir de los 4 días de vida.
  • El bebé deberá haber hecho al menos 3 cacas durante los primeros 4 días. Estas cacas tendrán un color amarillento, serán el llamado meconio.
  • La orina del bebé deberá ser clara.
  • Toma el pecho unas 8 veces cada 24 horas.
  • A las dos semanas después de nacer deberá pesar al menos lo mismo que cuando nació.
  • Deberá ganar unos 150-250 gramos de peso a la semana.
  • Durante una alimentación, debes de ser capaz de ver y oír al bebé tragar.
  • Durante una alimentación, su bebé debe tener un patrón rítmico de succión.

Mito Seis: No tendré suficiente leche hasta que “me baje” la leche

Hecho: Bajo circunstancias normales una nueva mamá produce exactamente la suficiente leche materna para las necesidades del recién nacido. El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica. En el primer par de días después del nacimiento, si el bebé toma el pecho un mínimo de ocho veces en un período de 24 horas, el cuerpo de la madre producirá unos cinco mililitros cada vez, una cantidad aparentemente pequeña pero perfecta para el estómago del recién nacido.

Tamaño del estómago de un recién nacido

A medida que el bebé continúa alimentándose regularmente, el cuerpo de la madre recibirá la señal para aumentar el volumen de leche según las necesidades del bebé lo exijan. Como se puede ver, a la semana el estómago del bebe es como una nispera y al mes como un huevo.

Mito Siete: No hay forma de determinar la cantidad de leche materna que el bebé está recibiendo.

Hecho: Es cierto que es difícil determinar la cantidad exacta de leche que un bebé está recibiendo en una toma, pero esto no es lo importante. Como puedes ver en el mito cinc, hay varios signos para saber si el bebé está recibiendo suficiente leche, principalmente el aumento de peso y los pañales de pañales (orina y caca). La cantidad exacta de leche materna no es el factor importante ya que la composición de la leche materna varia en cada toma y a lo largo del tiempo, siendo unas veces más nutritiva y rica en grasa y otras más ligera y rica en lactosa.

Mito Ocho: La leche de fórmula es igual a la leche materna.

Hecho: Esta afirmación es completamente falsa. La fórmula no es como la leche materna en absoluto. Fórmula debe verse más como la medicina que como alimento, es decir, si su bebé necesita alimentarse de fórmula por cualquier motivo, está bien, pero la leche materna es el alimento ideal para esta etapa de la vida. La leche materna prepara el estómago de su bebé para el alimento cubriendo y cerrando las aberturas normales en el revestimiento de los intestinos del bebé. La leche materna también está diseñada para la digestión fácil para su bebé. A menudo los bebés que toman leche materna experimentan menos gases. La leche materna también proporciona a su bebé sus “primeras inmunizaciones” para ayudar a prevenir que enfermen.

Se ha estudiado que los bebés que han sido alimentados con leche materna tienen un menor riesgo de:

  • Obesidad en la adolescencia y adultos
  • Asma
  • Celíacos
  • Leucemia infantil y linfomas
  • Infecciones del oído
  • Infecciones gastrointestinales
  • Infecciones respiratorias, incluyendo bronquiolitis y neumonía
  • Resfriados serios
  • Síndrome de muerte súbita infantil
  • Infecciones de la garganta
  • Diabetes tipo 1 y tipo 2

Mito Nueve: No debe dar el pecho si está tomando medicamentos.

Realidad: Esta afirmación no es cierta, se debe ver cada caso, hay medicamentos que si traspasan a la leche materna y otros que no. Existe una página donde te indican si el medicamento en cuestión es perjudicial, e-lactancia.org, aunque conviene preguntar siempre a su médico.

Mito Diez: No despierte a un bebé durmiendo para darle de comer.

Hecho: A menos que su bebé tenga más de tres meses y unas pautas de alimentación establecidas, esta afirmación no es cierta. Los primeros días tras el nacimiento del bebé este duerme mucho y con el fin de crear una rutina de lactancia regular y de proporcionarle la energía necesaria, deberás despertarle. Permitir que un bebé continúe durmiendo y alargar mucho el tiempo entre comidas podría convertirse en un problema.

Decálogo para la lactancia materna

Hoy os vengo a hablar de un decálogo que desde hace años viene impulsando la Organización Mundial de la Salud y UNICEF para el fomento de la lactancia materna. Esta orientado a los centros de salud y hospitales y abarca desde la información durante el embarazo hasta los grupos de apoyo para ayudar tras el parto.

El decálogo

Todas las instalaciones que proporcionan servicios de maternidad y cuidado de recién nacidos deben:

  1. Tener una política escrita de lactancia materna que se comunique rutinariamente a todo el personal de atención médica.
  2. Capacitar a todo el personal de salud en las habilidades necesarias para implementar esta política.
  3. Informar a todas las mujeres embarazadas sobre los beneficios y el manejo de la lactancia materna.
  4. Ayude a las madres a iniciar la lactancia dentro de media hora después del nacimiento.
  5. Muestre a las madres cómo amamantar y cómo mantener la lactancia incluso si deben separarse de sus bebés.
  6. No dar a los recién nacidos ningún alimento o bebida que no sea leche materna, a menos que se indique médicamente.
  7. Practique el alojamiento en habitación – es decir, permite que las madres y los bebés permanezcan juntos – 24 horas al día.
  8. Alentar la lactancia materna bajo demanda.
  9. No darle chupetes artificiales a los lactantes.
  10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y remitir a las madres al alta del hospital o de la clínica.

Opiniones sobre su aplicación

En el anterior embarazo de nuestro hijo hubo pasos que se cumplieron y pasos que no, por ejemplo, el punto 4 en nuestro caso no se cumplió. El día que nació nuestro hijo estaban a tope los quirófanos y nos avisó una enfermera que no habia tiempo de hacer el “piel con piel” con el bebe y lavaron al niño y todo para subirnos a planta.

El punto 6 tampoco se cumplió, las enfermeras hacían todo de buena fé, pero supongo que por una mezcla entre que al niño le costaba coger el pecho y que era de madrugada, le dieron biberón al niño.

El punto 9, el del chupete, fuimos nosotros los que lo incumplimos, aunque ahora mismo no me acuerdo si ya en el hospital se lo dimos o fué al llegar a casa.

¿Cual ha sido vuestra experiencia?